5 de enero de 2017

La Pasión en los negocios

Primer posteo del 2017 y volvemos a la pluma propia. Felicidades en este año en el que hay mucho por valorar y por lo que apasionarse. 

Hay una nueva agenda en la dirección de los negocios. Más allá de lo que es la estrategia propiamente dicha, esta agenda se compone de nuevos temas, que ninguna organización debiera dejar de lado. Estos conceptos, se tornan imprescindibles para las empresas, que deben responder a un contexto cada vez más volátil y difícil de predecir. Estos elementos son: los valores (recuperación del concepto abandonado hace muchos años por las organizaciones), la ideología (volver a creer que las empresas se deben a la sociedad y no en sentido contrario), la adaptabilidad (tomar conciencia de la inestabilidad de los mercados y modificar permanentemente la estrategia de los negocios para que no mueran), la innovación (como la única manera de generar ventajas competitivas temporales para cada Unidad de Negocios) y por último la pasión (ese sentimiento que logra en las personas un desenvolvimiento distinto y potenciado). Hoy desarrollaremos este último: La pasión en los negocios

¿Qué es y porqué tenerla en cuenta dentro de las empresas? El sentimiento denominado pasión se identifica con la locura o el desenfreno por algo o alguien, como ocurre con el hincha de fútbol o un coleccionista de estampillas; lo cierto es que, si usted le preguntara a algunos de estos personajes: -¿Qué es la pasión para usted? seguramente les contestarán –¡Y una pasión es una pasión!- , haciendo una exhibición de redundancia inocente y apasionada. 

El caso del actor español Pablo Pineda, la modelo Aimee Mullins o el de tantos otros, demuestran cómo se puede resurgir de los abismos por medio de este sentimiento. Pero no solo hay que tocar fondo para ser un apasionado, existe la pasión en el que tiene una inclinación o deseo muy ávido por alguna cosa o persona, o también el que pone mucho entusiasmo en algo que se hace o se defiende. Todo lo anterior nos permite agregar un concepto más, pasión es ese sentimiento que experimenta una persona cuando sufre por encontrarse en un lugar, y quiere abandonar su statu quo, desde ahí podemos empezar a trabajar nuestra idea de lo que es la pasión en los negocios, desde el sufrimiento imaginativo por cambiar.

En un estudio que realiza anualmente Tower Watson, en el 2014, arrojó que sólo el 40% de los empleados están verdaderamente comprometidos con su trabajo. Esto equivale decir que más de la mitad de su gente está poco comprometida con el trabajo que realizan. Esto en sí es muy preocupante, pero también lo es que los directivos, gerentes o dueños no hagan nada al respecto, y continúen así como si nada ocurriese. ¿Es que no se han dado cuenta lo que esto significa? Pareciera que no hacen nada por indiferencia, pero no es así porque no ignoran el problema, lo que ignoran es que existe una directa relación entre el compromiso por el trabajo por parte de los empleados y los resultados de la empresa. 

Todavía hoy la búsqueda del personal se orienta hacia individuos dóciles, para mandarlos mejor, rápidos, para realizar las tareas, y hábiles, para hacerlas bien. Esto no estaría mal, si la meta es contratar a alguien para la línea de producción de Chevrolet o de Ford del siglo pasado, pues se lo hacía para tenerlo por 30 años. Y el arreglo era que dejara el cerebro en la puerta de la fábrica, lo que se necesitaba eran personas que trabajen 9 horas, sean apéndices de las máquinas y que al salir fueran a mirar TV y al otro día volver a empezar. Pero hoy se necesitan incorporar individuos con otras habilidades como la iniciativa (ser generadores de proyectos), la creatividad (que sepan construir cosas diferentes con la información que se consigue tan fácilmente en la red), y la pasión.

La pasión es el activo más importante para esta nueva era que nos toca vivir, y la forma de entenderla es explicar los caminos que convergen para que se instalen en las organizaciones la pasión de las personas y la pasión de la empresa.


La pasión de las personas

No existe nada tan fuerte que apasione a las personas como la motivación intrínseca. Esta auto-motivación encuentra en la autonomía, el elemento o vocación y el propósito, los condimentos necesarios para impulsar las mejoras de las capacidades y para desarrollar una actitud arrolladora.

1. La autonomía, produce en la gente un sentido de libertad que los impulsa a dirigir su propia acción, es en ese estado de independencia, donde los individuos son totalmente responsables de sus propios resultados. La libertad es tan difícil de explicar cuando se ejerce, y tan fácil de justificar cuando se la pierde. Es un estado donde retoza la creatividad, la imaginación y el desarrollo, pero también la responsabilidad. El ser humano necesita ser libre, porque cuanto más libre se sienta más se incrementará su responsabilidad. 

2. El elemento, término acuñado por Ken Robinson, significa vocación, es lo que se quiere como misión, es lo que gusta naturalmente. Allí podemos desarrollar la maestría de lo que se sabe hacer de la mejor manera. Esta habilidad se encuentra, se descubre, se tiene, y también hay que trabajar para forjarla. Tiene que ver también con las inteligencias múltiples: no todos tienen desarrolladas las mismas habilidades o preferencias, y a veces la sociedad los tilda de inadaptados porque no los puede encuadrar dentro de los conocimientos “normales” pero no por eso son personas con problemas o poco inteligentes. 

3. El propósito, ya sea personal o colectivo, está relacionado con los sueños, con los objetivos, pero de aquellos que están rodeados de compromiso. Son esos sentimientos altruistas que impulsan a arriesgarse en pos de ese logro. Es importante que los jóvenes, entiendan que jamás deben permitir que nadie les robe sus sueños, son suyos y no le pertenecen a nadie más. Existe la necesidad imperiosa en los individuos de encontrar su propósito para poder ser guiados por este, ya que el ser humano es el gran responsable de su destino.


Pasión por la gente

Existe un grupo de personajes en búsqueda de un empleador, como el excelente guion de Luigi Pirandello, una empresa que les dé oportunidades de desarrollar todo su potencial, que no es poco. Las organizaciones deben prepararse para recibir a estas nuevas generaciones y despejarles el camino para que se desarrollen y entreguen ese capital. Estas organizaciones deben tener en cuenta sus objetivos, alineados con su gente, y recuperar los valores.

1. Los objetivos, de la organización, se deben trasladar a los empleados para que formen parte de sus propósitos. Deben ser desafiantes, saltar el corto plazo, ser sociales y tener en cuenta a las personas y no solamente a las especulaciones financieras. Los objetivos deben ser transformadores y no especulativos: estamos en la era de la pos-competitividad, la vida no pasa solo por ser más grande, más rico, más rentable, las empresas deben transformar positivamente la sociedad en las que actúan. 

2. Los valores. En el 2008 se generó una de las más profundas crisis después de aquella del '30 pero ésta no fue una crisis económica, fue una crisis de valores donde individuos sin ningún tipo de consideración y sabiendo que el mundo explotaba igual siguieron para adelante. Las empresas quedaron inmersas en esa ideología que carecía de valores sensatos, por eso deben recuperar urgentemente la costumbre de trabajar con valores, no enunciarlos solamente, sino ejercerlos y respetarlos. Estos nuevos valores deben ser humanísticos, deben poner como eje principal en el desarrollo de la empresa al ser humano, ser integradores, estar relacionados con un fin común o con el imaginario colectivo de la propia firma, deben rescatar la responsabilidad social tratando de cuidar el futuro y pensar en las responsabilidades de las compañías que son generar trabajo digno, rentabilidad sustentable y riqueza genuina.

3. La serendipia. ¿Cómo hacer para quedarse con los mejores individuos, cómo se encuentran y cómo se los lleva a su organización? No es un camino fácil, pues existe mucha competencia y ruidos de información, pero hay que estar ahí, para cuando aparezca la oportunidad se pueda aprovechar. En síntesis hay que buscar y seguir buscando para tener más chances de hallarlos.


Puentes

El objetivo es unir estas dos ramas de análisis: la pasión vista desde la empresa y desde el propio individuo. Para lograrlo se debe pasar del paradigma del expertise puesto al servicio de la empresa donde la institución utiliza a la gente para maximizar la ganancia para los accionistas, al otro paradigma dónde la pasión se pone al servicio de la gente. En este caso es el individuo el que elige a la organización para producir el impacto social a través de la innovación. Como vemos, cambia la importancia del concepto, en el segundo paradigma se pone al individuo por delante, en cambio en el primero es la institución la protagonista.

¿Se podrá construir este puente, podrán las organizaciones practicar la responsabilidad con todos sus jugadores, es decir ser socialmente responsable empezando por el producto y servicio que comercializan, siguiendo con su gente y luego al resto de la comunidad, y no solo los clientes, sino con competidores, proveedores, universidades, sindicatos, estado, sistema financiero, etc.? ¿Podrán las organizaciones empoderar a la gente para que ellos puedan tomar sus propias decisiones y auto convencerse de delegar/compartir esa toma de decisiones?


Se viene una revolución, lo diferente viene marchando. Primero, las organizaciones están sumergidas en un contexto cruel, siendo el comportamiento cada vez más volátil y caótico, y no perdona. Se está llevando puestas a aquellas que al no saber qué hacer se quedan dando vueltas y no llegan a entender cuál fue el terremoto que las sacó del juego. Segundo, los empleados tienen al alcance de un click todas las herramientas de colaboración puestas en la Web, listas para ser usadas en solo unos minutos. La era del conocimiento ya se está yendo y hoy eso no genera ventaja competitivas, por lo tanto se empieza a gestar la innovación como el motor de competitividad de estos tiempos. Tercero, como si esto fuera poco, las nuevas generaciones (Y, Z, Alfa), las generaciones de la redes sociales, vienen con un bagaje de sueños, ilusiones e inquietudes que están ávidos de encontrar (serendipia) una empresa que les permita aplicar todo este potencial y en cierta manera las están obligando a cambiar porque si no chau revolución.

En definitiva lo que apasiona ahora es el desarrollo de cada una de las personas para descubrir su propio elemento, lo que quieren y cómo lo quieren. Deberán buscar un propósito en la vida para que alimente su devenir y que alguna vez se produzca el imaginado milagro de la serendipia y encontrarse con la organización que los acurruque y mime y no se conviertan en zombies laborales. Y las empresas están en el mismo camino, deberán permitir cada vez más la autonomía de los jóvenes, es su propia libertad la que está en juego y es un bien muy valioso para negárselo. Me imagino un futuro con organizaciones flexibles lleno de individuos libres trabajando por proyectos, sin jefes que sean espadas sobre sus sus cabezas. Deberán prepararles su lugar con alicientes que permitan a los equipos generar resultados mediante incentivos que crezcan y sean jugosos. Y por último, debemos tomar el compromiso de revolucionar el Management, que no es otra cosa que hacer Management para el hoy con proyección futura, puro Management, y dejar de lado conceptos que en otros tiempos fueron excelentes pero ahora corren otros vientos, de más libertad, más sueños, en definitiva más necesitados de pasión.


Lic. Fernando Cerutti


12 comentarios:

Elias Bethencourt dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elias Bethencourt dijo...

Muy buen artículo.

Considero que las organizaciones que realmente alcanzan grandes objetivos, rompen paradigmas y logran desarrollos sustentables en el contexto actual, poseen como clave del éxito a equipos del alto rendimiento impulsados por emociones, principalmente, personas apasionadas por lo que hacen.

Creo que las organizaciones, a través de su estrategia, deben ser capaces de gestionar la pasión de las personas que las integran, entendiendo con claridad el impacto que esto posee en los resultados, no solo financieros, sino integrales.

La cultura, los valores, la motivación, el compromiso, no son enunciados abstractos en las empresas innovadoras, sino áreas de trabajo gestionables, medibles y que poseen alto nivel de relación causal con los objetivos clave de procesos, clientes y finanzas.

management estrategico dijo...

Elias , gracias por tu opinión, Estamos en un verdadero cambio de paradigma, y como bien vos decís, uno de esas creencias que se vienen dando es empezar a pensar en la gente, a lo que agrego, tanto la interna como la externa (Empleados y clientes + sociedad en general)
Muy bueno tu aporte.

Anónimo dijo...

Hola Fernando

Creo que está muy bien tratado el tema y en lo personal creo que la Pasión tiene que ver con uno por encima de cualquier cosa.

Esa pasión a su vez tiene mucho que ver con lo mucho que te gusta lo que haces. Hay gente que es capaz de hacer cosas maravillosas motivados en la pasión y poco en el dinero.
Es muy poco probable que en términos porcentuales la gente que trabaja en una empresa encuentre la pasión para hacer lo que hace.

Hay mucha gente que hace las cosas y bien, pero en el fondo no es lo que le gusta. En el banco pude comprobar eso con la gente que atendía público. La verdad no era una actividad que les gustaba, pero sabían que eso es lo que había y sino dejarían sus puestos.
Frente a este hecho, y ampliado a lo que con igual resultado pueda suceder en otros sectores, quienes dirigen equipos deben buscar formas que genuinamente puedan llevar a esa persona a que encuentre satisfacción en lo que hace. Será mucho pero no suficiente. Todo esto tiene que ver con una conversación interna y es un campo en el que nadie más que uno se puede meter.

Es poco probable que una persona encuentre pasión en los objetivos de la empresa, aunque puede comulgar totalmente con ellos, toda vez que la pasión es muy personal y no puede depender de la empresa. La empresa es un importante vehículo pero hoy le podés ser útil a sus objetivos y mañana te está despidiendo basado en una variedad de posibles razones.

Entonces que pasa con la pasión?

Esta debería seguir intacta pues independientemente a lo que pase, la pasión tiene que ver con aquello que nos gusta hacer, vivir, compartir, y eso, al menos a mi criterio, es exclusivamente de mi propiedad. Pasión y motivación se tocan muy de cerca y siempre comprobé que motivar a alguien por lo general es una batalla perdida pues uno puede influenciar positivamente en una persona, pero yo no puedo estar permanentemente ahí para hacerlo. Se necesita entonces que esa persona cuente con su propio motor y mejor si el mismo se alinea con su pasión.

Yo siempre sentía que trabajaba para mi. La alegría, interés y gusto por lo que hacía dependía exclusivamente de mi y lo mucho que me gustaba estar involucrado en lo que hacía. Nunca hubiese sucedido eso si hubiese sido cajero, pues en nada me identificaba con mi necesidad de encontrar en lo que hago, el realizarme, y realizarse para cada uno tiene un significado.

Te mando un fuerte abrazo. Henry

Anónimo dijo...

Espero que este año, sea mucho, pero mucho mejor que el anterior.

Me pareció, excelente el articulo, ojala, que en las Empresas, se den cuenta, que lo que sirve es el capital humano, y sin pasión, que hace a la motivación, para tender a la excelencia de la innovación, en todos los ordenes, no solo a la excelencia operativa, iremos para adelante.
Un gran abrazo

Miguel A. Persoglia
miguelpersoglia@exar.com.ar

Anónimo dijo...

Fernando, muy interesante tu articulo. De forma clara y precisa expones la importancia del elemento humano dentro de las organizaciones.

Con los cambios de paradigmas vemos que solamente el conocimiento no basta. El hecho de generar espacios para lograr creatividad es fundamental, y eso se logra haciendo que cada persona dentro de la empresa sienta empatía con los objetivos propios y organizacionales.

Considero importante que los lideres de las empresas deben tener presente el concepto de desarrollo personal dentro su organización si quieren que se generen alternativas de cambio para adaptación al entorno.

Muy buena exposición.

Ana Maccarrone

Rodolfo Danishewsky dijo...

Estimado Fernando:
Muy bueno tu artículo y los que tenemos la suerte de hacer consultoría en variadas organizaciones podríamos contribuir con ejemplos reales cada uno de los conceptos de la nota.
Por otra parte en lo personal acuerdo con todos ellos y desde la Gestión de Calidad los consideramos fundamentales y los tenemos muy en cuenta en nuestros desarrollos.
Nos queda como siempre el gran desafío, como podemos hacer para que muchos empresarios los compartan y los pongan en práctica.
Un abrazo, Rodolfo.

Leandro dijo...

Hola Fernando;
Como siempre, muy interesante tu nota y muy enriquecedor el analisis acerca de la revolución en las organizaciones.
Ahora, no puedo dejar de abstraerme del contexto político que vivimos todos los argentinos hoy en día; y especialmente los que poseemos una PYME.
En el contexto politico/economico que se impuso con el gobierno del presidente Macri, a las PYME, nos dejaron afuera de la conversación. Sé que mis comentarios van a despertar opiniones encontradas, pero lo digo con la seguridad que la situación es totalmente adversa para los pequeños empresarios o productores.
Y en este contexto, realmente, me es dificil poder canalizar la pasión que en general tenemos los que toda la vida nos dedicamos a crear riqueza y a generar empleos genuinos.
La pasión sigue, y seguirá existiendo pese a todo; pero con gobiernos que no favorecen en absoluto el desarrollo de la pequeña y mediana empresa, es mucho mas complejo llevarla adelante y transformarla en hechos.
Un abrazo
Leandro Martín.

Rubén Toledo dijo...

Actual el articulo, gracias Mariano. Como "valorar" a las personas en el ejercicio de una gerencia pro activa y de marcado liderazgo del ejemplo?; para mi hoy el camino es darles la libertad necesaria para que realicen sus labores, definiendo tiempos y objetivos claros, por supuesto, pero dejando que impriman su firma (no la tuya) en ellas. Esto se torna muy difícil la mayoría de las veces, por nuestras propias experiencias y las tan mentadas brechas generacionales, pero los resultados de "correr el riesgo" son superlativos.-

Abrazo.
Rubén Toledo.-

Fernando Cerutti dijo...

Henry,
Gracias por tu opinión. La idea es pensar que las personas también piensan, y se motivan, frente a esto las empresas deberían cambiar su búsqueda de personal e ir detrás de aquellas que posean esta cualidad, es decir que tengan iniciativa, que sean creativos y que sean apasionados, en lugar de buscar solo personas con un expertise determinado, y por otro lado las personas deberían encontrar su propio elemento y buscar esas empresas donde les den cabida a su creatividad y a su pasión. Si estas dos actitudes se encuentran… ¡Bingo!

Ese cajero, debería saber si esa es su vocación (Elemento), y si no lo es, debería buscarse otro trabajo, de todas maneras hay que entender que la pasión se crea con la libertad, es decir dándole a los empleados la posibilidad de tomar decisiones y en esa libertad encontraran su auto-motivación.
Te mando un abrazo

José Luis Blesa dijo...

Hola Fernando/Mariano:

Desde la primera vez que leí algunas palabras de parte de Ustedes, allá por el año 2013, encontré un alineamiento total con mi forma de ver el Management; de hecho, así te lo expresé antes realizar el PIDE-2013, en donde tuve el gusto de conocerlos personalmente.

Una vez más coincido palabra por palabra. Solo la pasión puede motorizar, en forma constante, la necesaria adaptabilidad a un contexto eternamente cambiante. En tal sentido -y en función de tus palabras- debo considerarme un bendecido, porque esa pasión tocó mi vida a partir de ciertas palabras que me llegaron hasta la médula, que me fueron dichas por mi máximo mentor y fundador de la compañía donde tuve mi primera experiencia laboral:

"Nuestra habilidad para dar forma a nuestra Visión, depende de si podemos construir con éxito a partir de los Valores que nos condujeron hasta este lugar. Actuando a pesar de la incertidumbre. Pensando más allá de la posibilidades, haciéndolo con pasión y a nuestra propia manera..." Ing. Luis A. Rey. (1929-2005)

Muchas gracias por compartir este excelente artículo. Por favor incluirme con dos lugares entre los participantes del próximo PIDE-2017, 9ª edición.

Un gran abrazo.

José Luis Blesa González
26/01/2017 07:51:30 p.m.

Fernando Cerutti dijo...

Gracias por sus comentarios Rodolfo, Miguel Angel, Rubén, Leandro, Ana y José Luis.
Mucha tela para cortar en sus opiniones, que enriquecen la nota, con otros puntos de vistas y experiencias muy valiosas.
Tomo algunas ideas que me gustaría resaltar y agregar:
- Innovar no sólo para la excelencia operativa, apuntalados por la pasión {Miguel Angel}
- No conformarse con el conocimiento y buscar constantemente empatizar (a partir de valores, proyectos y visiones - lo que generará también empatías más cortas y antipatías) {Ana}
- Ponerle calidad a la gestión para que esto sea posible y compartido {Rodolfo}
- El contexto siempre es parte del juego, con mejores o peores vientos. Y más allá de nuestras opiniones políticas debemos remontar vuelo si es que hay pasión genuina. Es crecientemente complejo y por ende más necesario y desafiante... más apasionante. {Leandro}
- Dar libertad y correr riesgos, así es un liderazgo valioso. No viene sin problemas pero tenemos resultados para avalar. {Rubén}
- Gracias en primer lugar. Me gustaron particularmente las dos frases "Actuando a pesar de la incertidumbre" y "Pensando más allá de la posibilidades", y la pasión y nuestra identidad como fundamentos para la adaptación mutua con el contexto. {José Luis}

Fernando